| La edad
ósea hace referencia al grado de desarrollo de los huesos (grado
de maduración ósea). Conocer este grado de desarrollo óseo,
comparándolo con la edad cronológica, puede ser fundamental en
algunos niños para saber cuanto les queda por crecer. Para que se
entienda mejor supongamos que un niño de 16 años (edad
cronológica) es llevado al Pediatra porque es el más bajo de su
clase; si la edad ósea coincide con la edad cronológica (16 años)
significa que el desarrollo óseo casi se ha completado y que la
posibilidad de que crezca más es escasa... en definitiva, será un
niño bajo. Si por el contrario, el mismo niño de 16 años tuviera
una edad ósea de 12 años (retrasada con respecto a la
cronológica) todavía sería posible el crecimiento de los huesos y
que el niño creciera en altura y llegase a tener una talla final
aceptable.
Lo normal es que la edad ósea se
corresponda, más o menos, con la cronológica. Ciertas enfermedades crónicas pueden
retrasar la edad ósea aunque también existen otras que la
adelantan y, en algunos casos, empeoran el pronóstico de talla
final.
La edad ósea se calcula con una sola
radiografía de mano y muñeca izquierdas. Los Pediatras nos fijamos
en el número de huesos visibles (los que se han calcificado) lo que
permite establecer la edad aproximada del hueso.
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| Fig 1.
Edad
ósea de 3 meses en un niño de 3 meses. |
Fig 2.
Edad
ósea de 7 años. Fíjese en la gran cantidad de huesos de la
muñeca que se ven con respecto a la figura de la izquierda.
Esto es lo que permite definir la edad ósea. |
Hay que decir, finalmente, que
también existen otras utilidades de la edad ósea como son la predicción de la talla
final en el niño sano, el conocer la repercusión de una enfermedad
crónica en el desarrollo óseo, etc.
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