Lactante de 2
meses de edad que consultó por lesiones en cuero cabelludo
desde la segunda semana de vida que habían empeorado
progresivamente y extendido a otras localizaciones. No
presentaba antecedentes personales ni familiares de interés.
A la exploración física destacaba la presencia de
múltiples escamas de color amarillento, firmemente adheridas y
untuosas al tacto, que se extendían envolviendo la práctica
totalidad del cuero cabelludo; destacaba asimismo la
existencia de lesiones similares en cuello, cejas, ambas
regiones retroauriculares y algunas aisladas en tronco. |