60. Diagnóstico y comentarios.
 
FÍSTULA AURIS

AUTORES: J. Guerrero Vázquez
Fecha de publicación: 10/01/06
Servicio de Pediatría. Hospital "Punta de Europa". Algeciras (Cádiz)

Aunque frecuentemente se clasifican como anomalías del desarrollo de la primera hendidura branquial, los hoyuelos, senos y quistes preauriculares no se originan a partir de dicha hendidura, sino que representan inclusiones ectodérmicas relacionadas con una fusión imperfecta de los tubérculos auditivos de los primeros arcos branquiales (Broown 1998, Hamm 2000).

Los senos se extienden desde la piel a través del tejido celular subcutáneo, muy próximos a la arteria temporal superficial, y característicamente terminan en un extremo ciego próximo al cartílago del conducto auditivo externo, pudiendo arborizarse en quistes dispuestos en torno a su trayecto. En ocasiones llegan a abrirse en la luz de dicho conducto (Brown 1998). En la literatura pueden encontrarse referencias a esta patología bajo la denominación latina de Fístula auris.
Se describen formas esporádicas y formas familiares. En éstas ultimas, la transmisión parece producirse con un patrón autosómico dominante.

Histopatología
Los quistes y los senos están delimitados por un epitelio escamoso estratificado. El tejido conectivo adyacente frecuentemente contiene anejos cutáneos.

Clínica
La FA habitualmente se presenta como un hoyuelo en el margen anterior de la rama ascendente de hélix. En la mayoría de los casos son bilaterales y asintomáticos. Esta anomalía aparentemente trivial y frecuentemente no reconocida, puede causar trastornos considerables si se infecta (preferentemente por estafilococos). Es posible su abscesificación y la supuración recurrente. Otras veces drenan un material sebáceo.
Por regla general se trata de un defecto congénito aislado aunque, en ocasiones, se ha descrito asociado con hipoacusia y complejos malformativos del primer arco branquial (síndromes de Treacher-Collins y de Goldenhar), así como con anomalías renales.

Tratamiento
Se recomienda la extirpación de las lesiones que forman masas palpables o que drenan material sebáceo pues tiene más probabilidades de infectarse.
Para un seno no infectado que drena material sebáceo lo mejor es la extirpación completa del quiste y el seno en su totalidad. La infección obliga a atrasar la exéresis pues dificulta la disección del proceso, aumenta el riesgo de que se incompleta y, por ende, de su recurrencia. La antibioterapia dirigida, o, empíricamente antiestafilocócica, se hace necesaria en tales circunstancias. Superada la complicación infecciosa se procederá a la cirugía. (Brown 1998).


BIBLIOGRAFÍA

1. Brown RL, Azzikhan R. L. Hoyuelos, senos y quistes preauriculares. Clin Pediat NA (ed esp)Ed. McGrawh-Hill Interamericana. México 1998; vol 4, pp 881-2

2. Hamm H. Preauricular cysts and sinuses. En Textbook of Dermatology. Ed. Harper J, Oranje A, Prose N. Blakwell Scienc. London 2000, vol 1, pp78-79.

3. Preauricular fistulae, congenital. %128700. OMIM.

4. Deafness with ear pits. 125100. OMIM.

 

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