|
Niña de 8
años de edad que desde
dos semanas antes de su ingreso presenta recurrentemente
fiebre vespertina (máx. 39ºC) asociada a tos de predominio
nocturno. También refieren que desde hace 6 meses, estando
previamente bien, se queja de dificultades para la
deglución tanto de sólidos como de líquidos. Durante las
comidas expresa que tras la ingesta es como “como si se le
hiciera un nudo” y frecuentemente acaba vomitando lo recién
ingerido. Rechaza la alimentación por temor a estas molestias.
Se muestra triste y ha perdido peso.
•
Antecedentes personales y familiares:
sin interés, salvo cambio de domicilio hace 4 meses.
•
En
la exploración física:
Peso 26 kg (p 25), talla 132 (p 3). Temperatura axilar 36ºC.
Aceptable estado general aunque con cierta sensación de
enfermedad. Reactiva y colaboradora. Buena hidratación y
perfusión periférica. Palidez de piel pero no de mucosas.
Cardiocirculatorio y pulmonar normal. Abdomen no doloroso y
sin aparentes visceromegalias ni masas. Inflamación
orofaríngea con secreción mucosa en el cavum. Caries en
premolares. Genitourinario normal. Neurológico sin
alteraciones significativas.
•
Exploraciones complementarias:
Hemograma: Hematíes 4.200.000, Hb 11.6, Hto 34.6%, VCM 82, HCM
27.6. CHCM 33.6. Leucocitos 18.900 (G 74, L 18, M 6).
Plaquetas 456.000.
Reactantes de fase aguda: VSG 90 mm/h, PCR 127 mg/dl.
Rx de tórax: véase imagen...
|