La lesión de nuestra
paciente, que parecía englobar todo el grosor del
antepié, planteaba, inicialmente, 3 diagnósticos
diferenciales:
| a.
Celulitis |
| b.
Fractura ósea |
| c.
Artritis/osteomielitis |
En contra del primer
diagnóstico iba el hecho de que una simple celulitis no
debería afectar a las dos caras del pie, máxime cuando
la zona más caliente y tumefacta era la menos dolorosa
(dorso). Por otra parte, el antecedente traumático hacía
probable una fractura, sin bien, el dolor solo se
manifestaba al apoyar el pie, no a la torsión manual del
mismo. Con respecto a la artritis/osteomielitis, éstas
quedarían como diagnóstico de exclusión.
Nosotros nos planteamos
de entrada el diagnóstico de fractura pero una
radiografía de pie en sus dos proyecciones, como prueba
de elección en Urgencias ante cualquier sospecha, nos
permitió, con sorpresa, llegar a diagnóstico final:
Una vez efectuado el
diagnóstico, la paciente acabó reconociendo haber estado
jugando con un costurero hacía una semana, y pincharse
con un alfiler roto que intentó extraer sin éxito. Al
final, se procedió a la antibioterapia IV profiláctica y
a la extracción quirúrgica.
Conclusiones:
Creemos que en el
diagnóstico diferencial debía haber primado el de cuerpo
extraño si tenemos en cuenta dos datos fundamentales: en
primer lugar, el dolor era significativamente mayor en
la planta (lugar de entrada) que en dorso del pie; y, en
segundo lugar, los signos inflamatorios abarcaban todo
el grosor (trayecto del objeto punzante). La
artritis/osteomielitis quedarían relegados como
diagnósticos de 2ª opción. |