|
|
VERTIGO
PAROXÍSTICO BENIGNO |
|
|
AUTORES: Guerrero-Fernández,
J. |
| Fecha
de publicación: 1/08/02 |
| Hospital infantil "La Paz", Madrid. |
|
El caso presentado
podría encuadrarse dentro del grupo "trastornos
paroxísticos" por cuanto que los episodios sucedieron de
forma súbita e inesperada, característica fundamental que los
define. En una simple hojeada a cualquier libro de neurología
pediátrica nos vamos a encontrar que éstos son divididos en 2
grupos:
| 1. Trastornos
paroxísticos epilépticos. |
| 2. Trastornos
paroxísticos no epilépticos: |
|
- Espasmos del sollozo. Tipo pálido y cianótico. |
|
- Síncopes infanto-juveniles |
|
- Reflujo gastroesofágico (Sd. de Sandiffer) |
|
- Crisis psiquicas o pseudoconvulsiones: rabietas, ataques de
pánico, crisis histéricas, crisis de hiperventilación
psicógena |
|
- Trastornos motores episódicos no epilépticos |
|
- Mioclonías neonatales benignas del sueño |
|
- Mioclonías benignas de la infancia temprana |
|
- Hiperecplexia o enfermedad del sobresalto |
|
- Vértigos... |
|
- Tortícolis paroxístico benigno |
Desde el principio
nuestra sospecha diagnóstica fue el vértigo paroxístico benigno
(VPB); la anamnesis era más que suficiente para pensar en ello. No
obstante, era prudente que establecieramos otros diagnósticos
diferenciales. Por este motivo creemos que resulta interesante
desmenuzar todas las posibilidades:
1. Trastornos
paroxísticos epilépticos. Constituye el grupo más importante a
descartar en nuestro caso. Una epilepsia de
tipo temporal podría remedar alguno de los síntomas de
nuestra paciente; por ello se realizó un EEG que resultó
rigurosamente normal.
2. Trastornos
paroxísticos no epiléticos.
|
- Puesto que nuestra paciente no perdía la conciencia en
ninguno de los episodios, se pudieron desechar los espasmos
del sollozo y los síncopes infanto-juveniles como
diagnósticos probables. El presíncope
(caida al suelo sin llegar a pérdida de conciencia) es, sin
embargo, un trastorno a considerar. |
|
- El reflujo gastroesofágico puede ser responsable de ciertos
movimientos pseudodistónicos del cuello que nada que ver
tenía con los episodios de caracter paroxístico que
padecía nuestra paciente. |
|
- Dentro de las crisis psíquicas (definidas así por
Fejerman, N. en Neurología pediátrica, 2ª edición
1997) la única que realmente podría plantear dudas
razonables de diagnóstico diferencial serían los ataques
de pánico. |
|
- Las mioclonías benignas de la infancia temprana cursan con
contracciones musculares que afectan a cuello y/o miembros
superiores que duran segundos y pueden seguirse de caida al
suelo. Éste último detalle podría corresponderse con lo que
parece sucederle a nuestra paciente, pero... puesto que se
trata de una entidad que sucede dentro del primer año de la
vida y no se describen movimientos mioclónicos en nuestro
caso, ésta y las mioclonías neonatales benignas del sueño
son desechadas sin temor a equivocarnos. |
|
- Los trastornos motores episódicos no epilépticos del tipo
Gilles de la Tourette, distonías, etc... son rechazados en
este análisis por los mismos motivos que en el caso anterior. |
|
- Hiperecplexia: Aparecen reacciones de sobresalto ante
cualquier tipo de estímulo (tactiles o sonoros) y, en algunos
casos, se describen caidas al suelo con o sin pérdida de
conciencia. Estas reacciones son reproducibles fácilmente al
golpear la raiz nasal. Esta posibilidad no es
contemplable en nuestro caso. |
|
- Tortícolis paroxístico benigno (TPB). Le remito a un artículo
realizado por nosotros que le ayudará sistemáticamente a
rechazar este diagnóstico. Cabe señalar, sin embargo, que
VPB y TPB han sido consideradas como distintas presentaciones
clínicas de una misma entidad a edades diferentes. |
|
- Nos queda, finalmente, el vértigo
como última causa a considerar. La inestabilidad podría
confundirse con una ataxia de tipo cerebeloso pero el
carácter transitorio de la misma y una exploración
neurológica normal permite excluirla. |
Nos quedamos, pues, con
las siguientes opciones diagnósticas: presíncope,
ataques de pánico y el vértigo.
Los ataques de pánico se han considerado como una posibilidad pues
nuestra niña se asustaba realmente; puesto que la caida no parece
"lógica" como síntoma acompañante después de un susto,
rechazamos esta opción.
¿Qué formas de
vértigo dan lugar a inestabilidad transitoria y recurrente como
sucede en nuestro caso? Son tres:
|
- Vértigo paroxístico benigno (VPB): Ataques periódicos de
incapacidad para mantener la postura; el niño, de 1 a 3
años, parece aterrado y se agarra inmediatamente a sus padres
o a cualquier sosten. Puede acompañarse de nistagmo, vómitos
o palidez y referir, si es mayor, mareo y que giran los
objetos de su alrededor. Dura pocos segundos o minutos. Nunca
hay somnolencia posterior lo que lo diferencia de trastornos
epilépticos. |
|
- Vértigo posicional paroxístico benigno: episodios de
vértigo tras cambios de postura o movimientos de rotación de
la cabeza, de duración breve y que se agota al repetir los
movimientos. Es propio de la época adulta. |
|
- Enfermedad de Ménière: Excepcional en la infancia. Suceden
episodios súbitos de vértigo, acúfenos, hipoacusia y
sensación de presión en el oido, de minutos o días de
duración. |
|
- La laberintitis y neuronitis vestibular son otras formas de
vértigo no recurrentes pero propias de la infancia.
Eliminamos, pues, éstas y las dos ultimas entidades descritas
anteriormente. |
A estas alturas, la
dificultad estriba en diferenciar el presíncope de un VPB. No vamos
a recurrir más a la lógica para diferenciarlos desde un punto de
vista clínico; epidemiológicamente hablando es mucho más
frecuente un VPB a estas edades que un presíncope; además,
conociendo como se comporta un VPB, ésto es lo que más se ajusta a
la historia clínica de nuestra paciente.
BIBLIOGRAFIA
1.
Fejerman, N. Trastornos paroxísticos y síntomas episódicos no
epilépticos. En: Neurología pediátrica, 2ª edición.
1997:584-99.
2.
Martinez Granero, MA; Arcas Martinez, J. Ataxia. Vértigo.
En: Manual de diagnóstico y terapeútica en pediatría, 2ª
edición. Edt. Plubirés, 1995: 655-61.
3. Guerrero
Vázquez, J. et al. Tortícolis paroxístico benigno infantil. A
propósito de tres casos. An Esp Pediatr, 29, 2(149-152), 1988.
4.
Guerrero-Fernández,
J; Guiote Dominguez, MV. Tortícolis paroxístico benigno.
Web PEDiatrica. Nov 2000
Página principal
|