|
|
BALANITIS
ESTREPTOCÓCICA |
|
|
AUTORES: Guerrero
Vázquez, J. |
| Fecha
de publicación: 1/02/99 |
| Hospital
"Punta de Europa", Algeciras (Cádiz). |
|
El Estreptococo beta-hemolítico del grupo A
(EBHGA),
es un gérmen frecuentemente involucrado en la patología
pediátrica y aunque hasta fechas muy recientes no se le
ha relacionado con las infecciones balanoprepuciales
(1,2), actualmente se considera que tal relación puede
ser más frecuente de lo imaginado (3).
La balanitis estreptocócica en varones prepúberes no
circuncidados, ha sido descrita recientemente (1-3). Unas
veces se presenta como patología aislada (2,3), otras
asociadas a una infección perianal (1). En una y otra
circunstancia, es habitual reconocer el antecedente
próximo de una infección orofaríngea (1,2) habiéndose
relacionado, también, con el padecimiento previo de
escarlatina (3).
Lo reciente de su descripción como entidad
nosológica, puede inducir a considerarla infrecuente.
Tal infrecuencia probablemente sea ficticia y resulte de
un bajo índice de sospecha por parte del pediatra o del
urólogo (3).
El desarrollo del EBHGA a nivel balanoprepucial puede
deberse a la autoinoculación del mismo, por intermedio
de las manos, desde la faringe o la piel infectada
(boca/piel-mano-genitales) (1,3) a semejanza de lo que
sucede en la frecuente vulvovaginitis de la niña (4,5).
Su transmisión a través de las manos contaminadas puede
producirse, igualmente, desde la región perineal, desde
donde, también, puede extenderse por simple contigüidad
anatómica (1).
Se considera que el prepucio puede jugar un papel
favorecedor de la infección al proporcionar al germen
infectante un ambiente húmedo, cálido y resguardado
(3). Esto explicaría que, en lo que conocemos, la
balanitis por EBHGA solo se haya descrito en varones no
circuncidados (1-3).
Clinicamente el proceso puede presentarse de forma
aguda, recidivante o crónica (1-3). La mucosa del glande
y del prepucio aparece enrojecida, edematosa o tumefacta
y sensible al tacto o a la micción, aunque las molestias
o el prurito persisten en los periodos intermiccionales.
Existe un exudado, generalmente purulento, de coloración
amarillenta o verdosa. Cuando coexiste con fimosis, puede
ser dificil precisar si la supuración es glandular,
prepucial o uretral (1). En tales circunstancias, si el
proceso se prolonga en el tiempo y se asocia a
supuración anal, puede simular una enfermedad
inflamatoria crónica del intestino con fistulización
vesical y obligar a investigaciones complejas, agresivas
o costosas (1,6).
Se desconoce si puede relacionarse con la fiebre
reumática y la glomerulonefritis (3) y plantea un amplio
diagnostico diferencial que incluye dermatitis varias,
abuso sexual y, como acaba de indicarse, enfermedad
inflamatoria crónica del intestino con fistulización a
vejiga (1-3).
El tratamiento debe hacerse con penicilina pero
algunos derivados penicilínicos, y también la eritromicina, se han mostrado eficaces para la curación
de la enfermedad y la erradicación del germen. A
semejanza de los que sucede con la Dermatitis perineal
por el EBHGA (1), no son infrecuentes las recidivas
(2,3).
CONCLUSIONES.
1. El EBHGA es capaz de producir balanitis en el niño
prepúber no circuncidado.
2. El diagnostico de esta "nueva"
infección, exige un elevado índice de sospecha y la
práctica rutinaria de un cultivo selectivo para el EBHGA
en toda infección balanoprepucial.
Este exámen bacteriológico es especialmente
necesario cuando existe el antecedente de una infección orofaríngea, una escarlatina o cuando, simultáneamente,
el niño padece una dermatitis o una celulitis perianal.
3. La investigación sistemática de esta posibilidad,
permitirá precisar la verdadera frecuencia de la
enfermedad.
4. No existe un patrón clínico único
describiéndose formas agudas, recurrentes y crónicas.
5. El conocimiento de las distintas formas de
expresión clínica, evitarán recurrir a métodos
diagnósticos que, además de innecesarios, pueden ser
costosos e incómodos.
BIBLIOGRAFIA
1. Guerrero Vázquez J, Sebastián Planes M, De Paz
Aparicio P, Garcés Ramos A, Luengo Casasola JL, Valera
Pascual MT, Peñalba Moreno G, Olmedo Sanlaureano S.
Enfermedad perianal estreptocócica y balanopostitis. An
Esp Pediatr 1989;30:198-200.
2. Deliyanni VA, Beniatsi LS, Photinou AS. Balanitis
caused by group A beta-hemolytic streptococcus in an 8-year-old boy. Pediatr Infect Dis J 1989;8:61-2.
3. Kyriazi NC, Costenbander CL. Group A
beta-hemolytic
streptococcal balanitis: It may be more common than you think. Pediatrics 199188:154-5.
4. Emans SJ, Goldstein DP. The gynecologic examination
of the prepubertal child with vulvovaginitis. Pediatrics
1980;65:758-760.
5. Figueroa-Colon R, Grunow JE, Torres Pinedo R,
Rettig PJ. Group A streptococcal proctitis and
vulvovaginitis in a prepubertal girl. Pediatr Infect Dis
1984;3:439-442.
6. Kokx NP, Comstock JA, Facklam R. Streptococcal
perianal disease in children. Pediatrics 1987;24:659-662.
Página principal