|
|
Enfermedad
de WILSON |
|
|
AUTORES: Guerrero-Fernández, J. |
| Fecha
de publicación: 01/06/02 |
| Hospital
infantil La Paz, Madrid. |
|
Aunque
variados son los orígenes de una hipertransaminemia
asintomática y tedioso el estudio que precisa, en estadios
iniciales puede ser prudente un seguimiento evolutivo que
luego confirme la persistencia sin necesidad de más pruebas
complementarias y una vez comprobado que no existe
insuficiencia hepática. En el caso presentado esta espera
(3-6 meses) era razonable si tenemos en cuenta lo moderado de
las cifras de GOT/GPT (98/119) y la normalidad clínica y
serológica del paciente.
Confirmada
la persistencia de hipertransaminemia 6 meses después,
tenía sentido un estudio más amplio así como la repetición
de ciertas pruebas complementarias. Llegados a este momento,
la búsqueda diagnóstica podría hacerse a dos niveles:
1.
Origen extrahepático:
-
Una extracción sanguínea dificultosa, el tratamiento con
eritromicina o el empleo de reactivos bioquímicos
contaminados con bacterias podrían haber sido responsables
de un "falso" aumento de transaminasas. Estas
posibilidades fueron desechadas tras demostrarse el mismo
grado de hipertransaminemia en momentos diferentes.
-
Por otra parte, un estado de descompensación diabética
(recordemos que el niño era diabético) podría elevar las
cifras de transaminasas. Puesto que se ha referido un buen
control clínico de su diabetes y la analítica no revela
cetosis, acidosis ni hiperglucemia, descartamos, de momento,
este posible origen.
-
Enfermedades neuromusculares y cardiacas serían poco
probables ya que no se elevan otras enzimas más
específicas del musculo estriado o cardiaco (CPK y aldolasa) ni tampoco existía clínica sugerente de ninguna
entidad encuadrable dentro de estos grandes grupos
sindrómicos.
-
Enfermedad hemolítica: No existía anemia, respuesta
reticulociaria ni la haptoglobina se encontraba elevada.
-
Hipotiroidismo: Las determinaciones hormonales resultaron
normales.
-
Enfermedad celiaca: Como screening se suelen medir
anticuerpos antitransglutaminasa que resultaron
indetectables en nuestro paciente.
Precisamente
enfermedad celiaca e hipotiroidismo serían entidades en las
que debería pensarse en todo paciente con una enfermedad
autoinmune como es la diabetes tipo I.
2.
Origen hepático:
-
Hepatitis víricas: VHA, VHB, VHC, VIH, citomegalovirus y
Virus de Epstein-Barr constituyen las causas más frecuentes
de infección hepática que fueron descartadas dos veces.
-
Hepatitis autoinmune: La negatividad de los anticuerpos
anti-musculo liso, ANA y anti-LKM permitieron descartar, de
momento, esta entidad. Hay que decir que algunas hepatitis
autoinmunes pueden demostrarse tardíamente por lo que
estaría indicado una búsqueda reiterada de dichos
anticuerpos en todo sujeto con hipertransaminemia no
filiada.
-
Hepatitis tóxica (por anticomiciales, aspirina, isoniacida,
etc...): La anamnesis no permite contemplar este origen.
-
Colestasis: No existen datos analíticos (GammaGT, fosfatasa
alcalina) sugerentes de ello.
-
Déficit de alfa1-antitripsina: Enfermedad de expresividad
variable que determina, en algunos casos (según genotipo
Pi), disfunción hepatica en los primeros años de la vida y
pulmonar en la época adulta. Los niveles normales, en dos
determinaciones, de esta proteina nos permitió desechar
esta posibilidad. Cabría señalar la importancia de no
descartar este diagnóstico con una sola determinación de
alfa-1-antitripsina pues, como reactante de fase aguda,
puede aumentar desde niveles bajos a "normales" en
procesos intercurrentes de tipo infeccioso.
-
Hemocromatosis: Un metabolismo del hierro normal nos hace
dudar de esta posibilidad.
-
Hipertensión portal (HTP): Cualquier entidad que genere
obligatoriamente HTP (cirrosis, trombosis de la porta,
budd-Chiari, etc) fue desechada con una Ecografía-Doppler.
También esta prueba nos permitiría descartar neoplasias
hepáticas o metástasis.
-
Enfermedades de deposito (tesaurismosis). La biopsia
hepática sería una prueba de segundo nivel por lo que
dejamos esta posibilidad aparcada hasta comprobar que no hay
otro origen de hipertransamnemia.
-
Enfermedad de Wilson. En nuestro paciente un dato sospechoso
de esta enfermedad era una ceruloplasmina discretamente baja
en la 2ª determinación (13,6 mg/dL)... pero ¿cómo
que no existía cupruria? Esta ha sido la pregunta
más cuestionada por muchos de ustedes. Por este motivo
analizaré en otro artículo la fisiopatología de esta
entidad para que se entienda por qué son muchas las
posibilidades que podemos encontrarnos en los valores de un
metabolismo del cobre en un paciente con enfermedad de
Wilson. La confirmación de esta enfermedad nos llegó con
la biopsia hepática al cuantificarse el cobre en gramos de
tejido seco (1370 ug/gr, que supera con creces el máximo:
250 ug/g). Por último, decir que las tinciones con rodamina
y rubeánico fueron negativas pese a existir cobre en tejido y
esto se debe a que éste solo es detectable tincionalmente
cuando se almacena en lisosomas (fases tardías).
Enfermedad
de Wilson. Guerrero-Fernández, J. Casos PEDiátricos On-Line
[Web PEDiatrica].
Junio 2002.
BIBLIOGRAFIA
1. Zafra
Anta, MA. et al. Hipertransaminemia asintomática. En:
Manual de diagnóstico y terapeútica en Pediatría. Edt.
Publires. 1995: 231-2.
2. Guerrero-Fernández,
J. Enfermedad
de Wilson. Casos PEDiátricos On-Line. Junio 2002.
Página principal