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1 y 2. Diagnóstico y comentarios.

Novedades en proctología pediátrica: ENFERMEDAD de KAWASAKI y ENFERMEDAD ESTREPTOCOCICA PERIANAL


AUTORES: Guerrero Vázquez, J; Olmedo Sanlaureano, S; Collantes García, C; Luengo Casasola, JL; Garcés Ramos, A; de Paz Aparicio, P. 
Fecha de publicación: 1/04/99
Hospital "Punta de Europa", Algeciras (Cádiz).

INTRODUCCION 

En las últimas décadas se han descrito en la infancia, dos modalidades de afectación anal y/o perianal de interés para el proctólogo por cuanto, su diagnostico precoz, posibilita un tratamiento eficaz, mientras que, su desconocimiento, puede hacer inútil la terapeútica, retrasar la curación o llevar a técnicas diagnósticas costosas, molestas o agresivas.

Describimos a continuación estas "nuevas" patologías cuyo reconocimento es clínico o precisa, en todo caso, de muy pocas y elementales ayudas diagnosticas.

PATOLOGIA PERIANAL EN LA ENFERMEDAD DE KAWASAKI (Caso 1)

La enfermedad de Kawasaki (EK) o síndrome ganglionar mucocutáneo, es una vasculitis multisistémica de origen desconocido que afecta, casi exclusivamente, a la infancia. Se considera que, después de la Fiebre reumática, es la principal causa de cardiopatía adquirida en el niño y se relaciona con una mortalidad proxima al 1%, que depende del desarrollo de aneurismas y trombosis en el sistema coronario. El descubrimiento de que la administración precoz de ácido acetilsalicílico e inmunoglobulinas intravenosas, puede prevenir la vasculitis y, con ello, la morbimortalidad cardiovascular, ha estimulado la búsqueda de indicadores clínicos y analíticos que permitan su reconocimiento precoz. Uno de estos indicadores es el desarrollo de un eritema descamativo en el área del pañal que, sin embargo, no se encuentra entre los criterios diagnosticos fundamentales (1), (Tabla 1).

El exantema clásico de la EK, es de apariencia proteiforme (urticarial, mácular, papular, dianiforme, escarlatiniforme) y, de forma preferente, afecta al tronco (1). Su localización predominantemente perianal, no se describió hasta 1983 (2), a pesar de que en las primeras etapas del proceso, está presente en aproximadamente las dos terceras partes de los casos (3,4). A este nivel la erupción es eritematosa y aparece en torno al tercer día, resultando excepcional observarla en las primeras 24 horas de haberse iniciado la fiebre (4). Suele manifestarse asocida a la erupción truncal pero también se ha descrito como única alteración cutánea (5). Característicamente experimenta descamación hacia el 5º día de la enfermedad (4), hecho que contrasta con el desprendimiento cutáneo descrito a nivel de los pies y de las manos, que se retrasa hasta el 10º-18ª día (1). Este adelanto es de gran importancia diagnostica y terapeútica. Se desconocen las causas de la localización perianal y de su precoz desarrollo. Algunos autores lo relacionan con factores locales tales como el roce, el calor, la humedad y la acción de las excretas (4,6), pero ni la preexistencia de una dermatitis del pañal ni la administración de medicamentos en la fase inicial de la enfermedad, parecen jugar papel etiológico alguno (4). Como el resto del exantema puede que, en último término, la erupción perianal se relacione patogénicamente con la elaboración de una toxina eritrogénica por parte del hipotético germen causante de la EK (4).

Su diagnostico diferencial ha de establecerse con la escarlatina, la epidermolisis tóxica estafilocócica o estreptocócica y la alergia medicamentosa, enfermedades que, por las restantes manifestaciones que les son propias, pueden ser facilmente distinguidas. El carácter descamativo del exantema es, en este sentido, de gran valor diferencial (7).

La importancia de la dermatitis perianal de la EK radica en que, estableciéndose precozmente cuando aún no se cumplen los criterios clásicos de diagnóstico, su reconocimiento permite adelantar el tratamiento con gammaglobulina intravenosa y ácido acetilsalicílico, cuya eficacia en la prevención de las complicaciones cardiovasculares propias de esta enfermedad, depende de la precocidad de su instauración (8,9). Otro aspecto de interés es que su hallazgo, puede hacer reconocibles clinicamente a las formas incompletas o atípicas de la enfermedad con la misma favorable incidencia sobre el tratamiento y el pronóstico (7,10,11).

Los trabajos Guerrero Fdez, J. Enfermedad de Kawasaki. Revisión. Web PEDiátrica. Ago 1999 y Guerrero Vázquez, J; Collantes, C. Enfermedad de Kawasaki. Un laberinto conceptual y terminológico. Acta pediátrica, 1996, 54:389-399 constituyen otras fuentes de interés sobre enfermedad de Kawasaki.

ENFERMEDAD PERIANAL ESTREPTOCOCICA (Caso 2)

La infección perianal por estreptococos beta-hemolíticos del grupo A (EBHGA) es hoy una entidad perfectamente definida con diversa expresividad clínica: úlceras perianales (12 ), proctitis (13), proctocolitis (14), celulitis (15-17) o, simplemente, dermatitis (18,19). No es rara su asociación a vulvovaginitis en la niña (20) y, probablemente, tampoco lo sea con la balanitis en el varón prepúber no circuncidado (21,22).

En la mayoría de las ocasiones, se caracteriza por un intenso eritema perianal claramente delimitado de la piel circundante (figura 2 ) al que, con frecuencia, se asocian edema local, sensibilidad al tacto, y defecación dolorosa acompañada o no de hemorragia (17,19) o supuración (13,17). Estos trastornos pueden persistir meses rebeldes a las medidas terapeuticas convencionales, si no se llega a un diagnostico etiológico y no se establece una antibioterapia específica (19,21). Frecuentemente se ha confundido esta entidad con candidiasis, dermatitis del pañal, psoriasis, fisura anal, abusos sexuales (18) e incluso con una enfermedad inflamatoria crónica del intestino con fistulización a vías urinarias (21). Este conjunto de procesos constituyen el diagnostico diferencial de la enfermedad perianal estreptocócica. Un elevado índice de sospecha y la solicitud sistemática de un cultivo específico para el EBHGA del exudado de la lesión, puede llevarnos a un diagnostico preciso y evitar, con ello, la realización de investigaciones costosas o, cuando menos, incómodas para el paciente y preocupantes para los padres (21).

Desde el punto de vista epidemiológico se ha descrito una incidencia estacional relacionada con la mayor prevalencia de la infección por EBHGA (primavera e invierno) (23), una mas frecuente afectación de los varones (17-23) y una limitación etaria a niños menores de 10 años (19). La transmisión del germen puede realizarse desde un enfermo o desde un portador sano (24-27) y suceder en el ámbito domiciliario (17,19), nosocomial (24-27) o por autocontagio (mecanismo boca-piel-mano ano), especialmente en deficientes mentales (14).

El tratamiento con penicilina oral durante 10 días, parece el de elección aunque no son infrecuentes las recaídas (21). También se han mostrado eficaces otros derivados penicilínicos, la eritromicina, el cotrimoxazol, la clindamicina y la rifampicina (13,19).

CONCLUSIONES

Es importante, tanto para el pediatra o el médico general como para el proctólogo, conocer esta patología perianal que no es tan infrecuente como se pensaba; que es facilmente reconocible por sus características clínicas o por técnicas diagnósticas elementales; y que es susceptible de un tratamiento que, establecido precozmente, permite en un caso ,la EK, prevenir una importante morbimortalidad y en el otro, enfermedad estreptocócica perianal por EBEGA, curar el proceso sin necesidad de recurrir a investigaciones complejas, costosas o agresivas.

 


Figura 1. Enfermedad de Kawasaki. Descamación furfurácea perianal establecida al 5º día de haberse iniciado el proceso.

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Figura 2. Enfermedad estreptocócica perianal. Intenso eritema con áreas de erosión y lesiones de rascado.


TABLA 1.

CRITERIOS DIAGNOSTICOS DE LA ENFERMEDAD DE KAWASAKI

A. Fiebre de al menos 5 días de duración (*).

B. Presencia de al menos 4 de los siguientes trastornos:

  • 1. Inyección conjuntival bilateral.
  • 2. Alteraciones de la mucosa orofaríngea tales como hiperemia faringea, hiperemia y/o fisuración de los labios, lengua aframbuesada.
  • 3. Alteraciones en las extremidades inferiores tales como edema y/o eritema de las manos y/o los pies, descamación de comienzo generalmente periungueal.
  • 4. Exantema primariamente truncal; polimorfo pero no vesicular.
  • 5. Linfadenopatía cervical.

C. Exclusión de cualquier otra enfermedad que pueda explicar esta concurrencia de signos y síntomas.

(*) Muchos autores consideran que, en presencia de los criterios clásicos, un médico con experiencia puede establecer el diagnóstico de Enfermedad de Kawasaki (e instituir el tratamiento), antes de que se haya cumplido el 5º día de fiebre.


BIBLIOGRAFIA

ERUPCION PERIANAL EN LA ENFERMEDAD DE KAWASAKI

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7. Guerrero Vázquez J, Garcés Ramos A, Olmedo Sanlaureano S, Luengo Casasola JL, de Paz Aparicio P, Valera Pascual MT, Peñalva Moreno G. Erupción del área del pañal en la enfermedad de Kawasaki. An Esp Pediatr 1990;32:246-8.

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ENFERMEDAD PERIANAL ESTREPTOCOCICA

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Casos presentados por: Dr. J. Guerrero Vázquez. Hospital Punta de Europa. Algeciras.

 

 

 

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